El poder de las estrategias políticasLuís Céspedes Peña 

Cada proceso electoral en la República Dominicana se convierte en una escuela de estrategias políticas, muchas veces incomprendidas por quienes participan, desde los alrededores, en los llamados movimientos de masas. 

Otros, de los actores en las decisiones, saben que hay un juego de ideas, aunque en ocasiones éstas, si el cálculo resulta exitoso, puede hacer muchos aportes para la llegada al poder, pero si falla, alejarlo cada vez más. Podría ser el caso de los conflictos que siguen afectando al Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Un PRD que terminará, aunque con diferentes colores, más fuertes  en las elecciones del año 2016. ¡Así como suena! Es probable que los grupos que hoy están dispersos, no terminen unidos entre sí, pero los votos podrían ir al mismo lugar. 

El ex presidente Hipólito Mejía es el gran líder del PRD, porque tiene más seguidores, pero el que controla la oficialidad se llama Miguel Vargas Maldonado. Es a éste que la Junta Central Electoral (JCE) reconoce como su líder. ¡Y es así!. 

 

Pero como los perredesístas no quieren seguir más años en la oposición, saben que tienen que hacer lo mismo que hacía José Francisco Peña Gómez: La repartición de candidaturas. Para las elecciones venideras están todas las candidaturas a senadores, diputados, alcaldes y concejales. A eso se le agregan las candidaturas presidenciales. Con todos esos cargos, las negociaciones están aseguradas. A Mejía le conviene comenzar a organizar su propio partido para recibir los aportes de la JCE, hasta que pueda retornar al PRD y por el cual no podrá ser candidato, excepto el logro de un arreglo en futuras negociaciones. 

Y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en el poder, sabe que los perredeístas ya no quieren seguir más en la oposición. Nadie en este país duda de la gran popularidad del Presidente Danilo Medina, por la gran obra de gobierno que está realizando, pero hay que reconocer que  el sector de Hipólito Mejía está promocionando la reelección del gobernante. 

El presidente Medina es uno de los mejores estrategas que tiene este país y él sabe cual es el objetivo de Mejía. ¡Una estrategia totalmente equivocada, porque en el PLD los problemas no se manejan como en el PRD. 

¿Quién en este país no sabe que en el proceso convencional del PLD para escoger al candidato presidencial de las elecciones del 2012, la preferencia de votos era de Margarita Cedeño? 

Pero el líder del PLD, que es su esposo, el ex Presidente Leonel Fernández, le dijo a su esposa que ella podía esperar otra oportunidad. Hubo muchas lágrimas, de parte de Margarita, pero fue la decisión del líder PLD. 

Si las elecciones fuesen hoy, no hay duda que el ex Presidente ganaría con un alto porcentaje, gracias a que la oposición se encargó de mantenerlo como la principal figura. ¿Qué va a ocurrir cuando Leonel comience a exhibir su antorcha? 

El que está pensando que entre el Presidente Medina y Leonel hay diferencias que puedan incidir en las decisiones internas del PLD, está muy equivocado. Observen que nunca escribo el muy, porque considero que sólo “muy” abarca todo, pero en este caso quise abandonar el sagrado poder de la gramática. 

¡Que entre Leonel y Danilo van a discutir cuáles serán los candidatos que más les convienen al Partido!, de eso no hay la menor duda. Todo el que quiere aspirar, que lo haga, pero debe saber que en estas elecciones, con tantos ojos de la oposición puestos hacia el PLD, sus líderes determinarán qué es lo que más conviene. 

Lo que está ocurriendo en Santiago, donde el PLD tiene a un grupo de dirigentes luchando por diferentes pre-candidaturas, que es bueno porque le está dando preponderancia a los oficialistas, comenzando por la Alcaldía, es parte del triunfo. De ese movimiento podría salir el alcalde, el senador, diputados, concejales, ministros, viceministros y directores nacionales de organismos del Estado. 

¡Hasta Julio César Valentín podría filtrarse como presidente del Senado! En esa organización nadie, ni siquiera el presidente Medina, discute el liderazgo de Leonel Fernández. ¡La base quiere! 

También hay que decir que la dirección nacional del PLD va a tomar en cuenta en cuáles distritos o zonas se ganó o se perdió en los comicios del 2012 y cuáles fueron las razones. Es casi seguro que en este proceso de escogencia de candidatos, quienes violentaron las órdenes del líder del PLD y que provocaron la derrota electoral den esos lugares, van a tener problemas. 

 Nadie duda que el alcalde de Santiago, doctor Gilberto Serulle, es un danilista, pero desobedeció las instrucciones del líder de los morados. ¡Quizás el presidente logre su perdón y su reingreso al Comité Central! 

También pienso que la estrategia del presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle, y de su pequeño grupo, porque la organización volvió a dividirse en dos, es errada. La mayoría seguirá aliada al PLD. Los problemas personales de Antún Batlle sólo le hacen daños al pequeño sector que él representa en el PRSC, aunque ocupe la presidencia.

Pero el PLD sabe que éste podría ser un importante aliado del PRD, porque con el gobierno ya recibió lo necesario ocupando altas posiciones en el Estado. ¡El y parte de su grupo!  Pero hay que decir que Antún Batlle tiene todo el derecho a apoyar a quien él entienda que le conviene. Si el PRSC, unido, no tiene alternativa de ganar, menos lo será dividido. Ya lo escribió en un artículo anterior: El Presidente de la República (en el 16), lo será Fernández Reyna, Hipólito Mejía o Miguel Vargas Maldonado. 

Quizás las mayores críticas, a lo interno del PLD, sean para Leonel Fernández, quien-en los comicios del año 2008-ordenó sacrificar millares de votos en todo el país, para que el PRSC pudiera lograr el cinco por ciento exigido por la Junta Central Electoral (JCE) y no desapareciera como organización política legal. 

¡Esperaremos los resultados de la renacida estrategia del (Quiquí), Antún Batlle! Su apodo de Quiquí, no Quique, es porque en su casa criaban gallos quiquí (pequeñitos), y eran guapos. 

-Gracias por leernos.